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La noticia generó una conmoción en Argentina, ya que los investigadores todavía no han revelado si se trató de un suicidio, que la propia víctima había descartado, o de un homicidio

Un empresario argentino denunció que recibía amenazas de narcotraficantes y advirtió que jamás se suicidaría. Cuatro días después, apareció muerto en la piscina de su casa.

La noticia generó una conmoción en Argentina, ya que los investigadores todavía no han revelado si se trató de un suicidio, que la propia víctima había descartado, o de un homicidio.

Los hechos ocurrieron en la provincia de Mendoza, en donde vivía Osvaldo Daniel Rofrano, un empresario que dirigía Gases Aconcagua, una compañía dedicada a la producción y distribución de gases medicinales, industriales y especiales.

El hombre de 63 años era un asiduo usuario de redes sociales, en donde solía publicar denuncias sobre supuestos vínculos entre el crimen organizado y políticos.

Uno de sus mensajes es clave en la historia, ya que apenas el domingo pasado vaticinó que podría perder la vida.

“Ante las amenazas recibidas por tucumanos, aclaro: no me voy a suicidar. Cualquier daño que se produzca a nuestra familia y/o empresa, responsabilizo a los mafiosos líderes narco y trata que pretenden amedrentar a los que ponemos la vida para seguir generando trabajo y dignidad para la gente”, escribió.

También aseguró que Esteban Allasino, intentente de la localidad de Luján de Cuyo (Mendoza), sabía quién estaba detrás de las amenazas. “Y según sus palabras no puede hacer nada”, denunció.

Dudas

Luego publicó una serie de post con críticas a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich y al gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; afirmó que la provincia ya era “feudo” de un “narcoestado”; y pidió la liberación de armas en Argentina para poder defenderse.

Los últimos posteos del empresario están fechados el lunes. Los dos días siguientes permaneció en silencio en redes. El jueves por la tarde, su esposa encontró su cuerpo flotando en la piscina y llamó a emergencias.

Ya estaba muerto. Así lo testificaron los policías y fiscales que acudieron al lugar. La prensa local reportó que el cuerpo tenía precintos en pies y brazos, pero sin apretar, por lo que todavía no se puede confirmar que haya sido un homicidio.

Por Redacción Cuaima Team

Redacción CuaimaTeam

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