La familia era parte de un grupo religioso australiano llamado los “Santos”.
Los padres de una niña diabética a la que le retiraron la insulina porque creían que Dios la curaría fueron condenados en Australia.
Según la Australian Broadcasting Corporation (ABC) y The Sydney Morning Herald, Jason Struhs, de 53 años de edad, y Kerrie Struhs, de 49 de edad, fueron condenados hoy miércoles 26 de febrero del 2025 a más de 14 años de prisión cada uno por homicidio después de que su hija de 8 años de edad, Elizabeth Struhs, muriera de cetoacidosis diabética en 2022.

Elizabeth fue encontrada muerta el 7 de enero de 2022 en una casa en Toowoomba, ubicada a más de 128 kilómetros al oeste de Brisban
La familia era parte de un grupo religioso australiano llamado los “Santos”.
Según ABC, Brendan Luke Stevens, de 63 años de edad, quien lideró el grupo, fue sentenciado a 13 años de cárcel por su papel en contribuir a la muerte de Elizabeth.
El juez Martin Burns dijo al tribunal que Brendan era un hombre “peligroso y altamente manipulador” que supuestamente convenció a Jason de negarle insulina a su hija.
Burns dijo que creía que si el líder del grupo no hubiera alentado a Jason a retirar la insulina de su hija, podría haber permitido que Elizabeth recibiera el tratamiento.
Brendan afirmó en entrevistas con la policía que no tuvo nada que ver con la retirada de la insulina, según informó ABC, a lo que el juez Burns calificó de “absurdo absoluto” y añadió que el líder tuvo “todo que ver con esa decisión”.

Aunque Brendan y Jason fueron declarados culpables de homicidio, fueron absueltos del cargo de asesinato debido a que no había pruebas de que supieran que Elizabeth moriría, según
The Sydney Morning Herald .
Otros 11 miembros de los “Santos” también fueron condenados a entre seis y nueve años de cárcel en relación con la muerte de Elizabeth.
Según The Sydney Morning Herald, la esposa de Stevens, Loretta May Stevens, de 67 años de edad, fue sentenciada a nueve años, mientras que el hermano de Elizabeth, Zachary Struhs, de 22 años de edad, fue sentenciado a seis años.
Los hijos de los Stevens, Alexander Francis Stevens, 26 años de edad, Sebastian James Stevens, 24 de edad, Andrea Louise Stevens, de 35 años de efad, Acacia Naree Stevens, 32 años de edad, Camellia Claire Stevens, 29 años de edad, y Therese Maria Stevens, de 37 años de edad, fueron condenados a siete años de cárcel.
Keita Courtney Martin, de 24 años de edad, y Lachlan Stuart Schoenfisch, de 34 de edad, que no formaban parte de las familias Stevens o Struhs, también fueron condenados a siete años de cárcel.
La esposa de Lachlan, Samantha Emily Schoenfisch, de 26 años de edad, fue sentenciada a seis años.
Burns dijo que el grupo alentó a Jason a rechazar la medicina moderna y que algunos miembros supuestamente creían que la medicación era brujería.
“Cada uno de ustedes participó en algún tipo de apuesta espiritual con la vida de un niño, un niño al que profesaban amar”, dijo Burns, según ABC.
“De hecho, a lo largo de las numerosas entrevistas que se realizaron ante el tribunal, hora tras hora, ninguno de ustedes pudo señalar una sola línea de las Escrituras en la que los médicos y la medicina estuvieran estrictamente prohibidos”, añadió.
“Elizabeth sufrió una muerte lenta y dolorosa, y todos ustedes son, de una forma u otra, responsables”, dijo, según
The Sydney Morning Herald .
ABC informa que en el momento de la muerte de Elizabeth, su madre Kerrie estaba en libertad condicional por no proporcionar las necesidades básicas de la vida de su hija en 2019.
Además de su condena de 14 años, se le ordena a la madre cumplir su tiempo de libertad condicional pendiente de más de 12 meses.
A Jason, quien se encontraba cumpliendo una sentencia suspendida por el mismo delito, se le ordenó cumplir seis meses más además de su sentencia de 14 años.
Mientras que los padres deben cumplir el 80 por ciento de su condena antes de solicitar la libertad condicional, los demás miembros del grupo podrán solicitarla después de cumplir la mitad de su condena. Los 14 miembros de la secta religiosa que fueron condenados se negaron a contar con un abogado y se representaron a sí mismos en el juicio
