El migrante trabajaba como repartidor en Detroit (Michigan) y allí fue detenido por funcionarios estadounidenses con miras a ser deportado
Venezuela investiga la “desaparición forzada” del ciudadano venezolano Ricardo Prada, quien supuestamente habría sido detenido y deportado por EE.UU. a la cárcel de máxima seguridad de El Salvador. Sin embargo, no hay precisión sobre cuál es su paradero actual, que se desconoce desde marzo del 2025.
En un comunicado, el Ministerio Público de Venezuela informó que designó a la fiscalía especializada en protección de los derechos humanos para “investigar la desaparición forzada de ciudadano venezolano deportado de EE.UU.”.

Según la Fiscalía venezolana, Prada habría sido detenido a finales de enero del 2025 en el estado de Michigan y luego fue llevado a un centro de máxima seguridad en el estado de Texas.
Crónica de un arresto
El migrante trabajaba como repartidor en Detroit (Michigan) y allí fue detenido por funcionarios estadounidenses con miras a ser deportado. Meses después, en marzo del 2025, le habría dicho a un amigo que se encontraba encarcelado en Texas, y desde ese momento no se ha tenido más comunicación con él.
En el diario estadounidense The New York Times se explica que el venezolano se habría equivocado de dirección mientras llevaba un pedido y habría terminado en el puente Ambassador, que conecta a Michigan con la provincia canadiense de Ontario. Al darse cuenta de su error y devolverse a territorio estadounidense, fue apresado.
Conforme a la información del citado medio, Prada no está en la lista de 238 personas que fueron deportadas de EE.UU. a El Salvador para ser encarceladas en la Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) por supuestamente pertenecer al grupo criminal Tren de Aragua.
Caracas ha cuestionado la deportación de los venezolanos señalados de pertenecer al grupo criminal, sin que haya habido comunicación con las autoridades del país suramericano, y tacha el procedimiento de “secuestro cruel“, de violación de los derechos humanos, del debido proceso y de crimen de lesa humanidad.
La respuesta de EE.UU.
La denuncia periodística fue respondida por Washington. En una interacción, la portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) de EE.UU., Tricia McLaughlin, escribió que si el diario “se hubiera molestado en contactar a alguien del DHS, sabrían que este pandillero del Tren de Aragua no ‘desapareció‘. Está en El Salvador“.
McLaughlin aseveró que el hombre de 32 años de edad es “miembro confirmado del Tren de Aragua” y agregó que ingresó a EE.UU. el 29 de noviembre de 2024 por el puerto de entrada de Brownsville, Texas, mediante una cita a través de la aplicación CBP One. Allí obtuvo libertad condicional y fue notificado para comparecer ante un juez de inmigración.
Prada es considerado por EE.UU. como “una amenaza para la seguridad pública” por supuestamente pertenecer a la organización criminal. Así, el pasado 27 de febrero del 2025, un juez de inmigración habría ordenado su expulsión de territorio estadounidense y el 15 de marzo del 2025 habría sido llevado a El Salvador.
En el escrito no se menciona la retención en la ciudad de Texas.
El hecho de que su deportación y ubicación no estén en ningún registro de acceso público puede haber sido un simple descuido, pero la cuestión sigue creando inquietud entre los defensores de los migrantes y los académicos legales, que dicen que el caso de Prada sugiere un nuevo nivel de desorden en el sistema de inmigración, ahora que los funcionarios se enfrentan a la presión de cumplir con rapidez la promesa del presidente Trump de realizar deportaciones masivas.
Si bien cientos de miles de migrantes han sido deportados durante diversas gestiones en los últimos años, es extraordinariamente inusual que desaparezcan sin un registro legal.
“No he oído hablar de una desaparición como esta en mis más de 40 años de ejercicio y enseñanza del derecho de migración”, dijo Stephen Yale-Loehr, experto en migración de la Facultad de Derecho de Cornell.
“Es inconcebible que se necesitara un artículo de The New York Times y más de un mes para que el gobierno indicara dónde y por qué fue deportado”, dijo Yale-Loehr.
El destino de las personas enviadas al tristemente célebre Centro de Confinamiento del Terrorismo, en las afueras de San Salvador, como ahora parece que es el caso de Prada, ha sido objeto de una intensa batalla legal. Un juez federal declaró ilegales las expulsiones porque a los hombres no se les concedió el debido proceso, y se ordenó su devolución a Estados Unidos. Este mandato no se ha cumplido hasta ahora.
El pasado sábado 19 de abril del 2025, la Corte Suprema de Estados Unidos prohibió temporalmente al gobierno de Trump deportar a otro grupo de venezolanos en virtud de la misma ley de tiempos de guerra que había invocado cuando trasladó a migrantes a El Salvador en marzo del 2025.
Sin embargo, la familia de Prada no había podido acudir a los tribunales: su nombre no figuraba en la lista de personas de los vuelos, ni aparece en ningún otro lugar del sistema de registro del gobierno estadounidense de migrantes que han sido detenidos o deportados. Las autoridades venezolanas tampoco han encontrado ninguna información sobre él, según su familia.