Leo Aland, de 20 años de edad y hijo del político Jyrki Aland, murió en un ataque de drones. Según los compañeros del joven, “no quedó nada del cuerpo de Aland”.
El hijo de un político finlandés que luchó en el bando de las Fuerzas Armadas de Ucrania ha sido liquidado en la zona de la operación militar especial rusa, informa Yle.
Leo Aland, de 20 años de edad y hijo del político Jyrki Aland, murió en un ataque de drones. Según los compañeros del joven, “no quedó nada del cuerpo de Aland”.

“Cuando llegué aquí, fue un verdadero ‘shock‘. Es duro. No estaré aquí mucho tiempo. Cometí un error al venir aquí“, había escrito el mercenario a su padre un par de semanas después de incorporarse a las tropas ucranianas.
Jyrki Aland reveló que su hijo había firmado un contrato que le obligaba a servir en las fuerzas ucranianas durante al menos seis meses. Como medida cautelar, se le confiscó el pasaporte y se le restringió el uso del teléfono.
Los mercenarios finlandeses pueden llegar a su destino en autobús: sale de Helsinki y los lleva a la zona de combate, detalla Yle. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia, más de un centenar de finlandeses han ido a luchar a Ucrania desde 2022, y cerca de una docena de ellos han muerto.
Finalmente, Leo sirvió en Ucrania poco más de cuatro meses. Su padre, Jyrki Åland, presidente del distrito del suroeste de Finlandia del Partido de los Finlandeses, recibió la noticia del fallecimiento de su hijo el día de las elecciones locales, el 13 de abril.
El padre de Leo dijo que espera que al compartir la historia de su hijo, pueda disuadir a otros de pensar en ser voluntarios.
Jyrki Åland afirmó haber contactado al Ministerio de Asuntos Exteriores finlandés para pedir ayuda para poner a salvo a su hijo. Hizo todo lo posible por traer a Leo a casa, pero el plan fracasó.
Tras completar el entrenamiento a mediados de febrero, Leo fue transferido a su unidad de combate asignada. Parecía estrechar lazos con los demás combatientes, y el tono de sus mensajes comenzó a suavizarse. Ya no hablaba de volver a casa.
Casi al mismo tiempo, los medios de comunicación informaron que Rusia estaba recuperando territorio en la región de Kursk.
Le advertí que quizá fuera el momento de considerar seriamente regresar a casa, ya que los rusos comenzaban su ofensiva de primavera. Respondió que no creía que enviaran su unidad al frente.
Jyrki Åland envió el último mensaje a su hijo el 9 de abril. Leo nunca le contestó.
Cuatro días después, mientras se preparaba para asistir a la reunión de la noche electoral de su partido, recibió la noticia de la muerte de Leo.
“Murió en algún lugar del este de Ucrania, exactamente en el tipo de ataque que más temía: un ataque con drones dirigido por un humano”, dijo Åland.
La información sobre la muerte de Leo provino de sus compañeros combatientes. Las autoridades ucranianas no han confirmado oficialmente su fallecimiento
