La persona que acompañaba al ‘influencer’ resultó herida y tuvo que ser trasladada a un centro de salud. Aún se desconoce el motivo del asesinato, que se suma a las 400 muertes violentas que han sucedido en la provincia en lo que va del 2025.
Un ‘influencer’ ecuatoriano fue asesinado el pasado viernes 3 de octubre del 2025 durante un ataque armado en la provincia ecuatoriana de Manabí.
Jhosue Desiderio Morante Crespo se describía a sí mismo como un empresario y creador de contenido cinematográfico. Era conocido en redes sociales por mostrar una vida llena de lujos y viajes a destinos como Dubái, informa el medio ecuatoriano Metro.

El ataque ocurrió en horas de la tarde (hora local ) del pasado viernes 3 de octubre del 2025 en una de las zonas más concurridas de la ciudad de Manta, cuando un sujeto armado se acercó hasta el automóvil donde estaba Morante Crespo de copiloto y disparó varias veces a quemarropa. Luego de la agresión, el hombre huyó en un vehículo que lo esperaba.

La persona que acompañaba al ‘influencer’ resultó herida y tuvo que ser trasladada a un centro de salud. Aún se desconoce el motivo del asesinato, que se suma a las 400 muertes violentas que han sucedido en la provincia en lo que va del 2025.

Sobrevivió a un accidente donde murió la modelo Andrea Peñaherrera

No era la primera vez que Morante enfrentaba una situación crítica.

En 2024 sobrevivió a un grave accidente de tránsito en el que perdió la vida, la modelo quiteña Andrea Peñaherrera de 23 años de edad que lo acompañaba.

El siniestro, registrado en su vehículo Cadillac valorado en 243 mil dólares, generó amplia cobertura mediática en su momento.

Investigación en curso
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado las causas del ataque ni los posibles móviles detrás del crimen.

La Fiscalía de Manta y la Policía Judicial trabajan en la recolección de evidencia y revisión de cámaras de seguridad de la zona para identificar a los atacantes.

El asesinato de Jhosué Morante se suma a la ola de violencia que afecta a la provincia de Manabí, que acumula su 400 muerte violenta en lo que va del año.

