“Estaba desmembrado: le faltaban la cabeza y los brazos; 99 % que se trata de Palacio”, aseguró al diario argentino La Nación una fuente de la investigación que estuvo en la escena.
Las autoridades argentinas hallaron en un municipio del departamento Concordia provincia Entre Ríos, Argentina, un cuerpo que correspondería al de Martín Palacio, el conductor de Uber que llevaba desaparecido una semana y cuyo asesinato se sospecha que fue cometido por el doble feminicida uruguayo Pablo Laurta, capturado el pasado domingo 12 de octubre del 2025 en una ciudad fronteriza argentina, a escasos kilómetros de su país natal.
“Estaba desmembrado: le faltaban la cabeza y los brazos; 99 % que se trata de Palacio”, aseguró al diario argentino La Nación una fuente de la investigación que estuvo en la escena.

Martín Palacio
El rastro de Martín, de 49 años de edad, se perdió el pasado martes 7 de octubre del 2025, cuando su celular se activó por última vez. Poco después, una cámara de seguridad de una terminal de buses de la ciudad de Concordia (provincia argentina de Entre Ríos) captó su encuentro con un individuo que se presume es Laurta, a quien saluda de forma afectuosa —como si lo conociera—, que lo habría contratado para un servicio hasta Córdoba. Dos días después, el Toyota Corolla blanco de Palacio apareció incendiado en una localidad de la provincia homónima, donde Laurta asesinó a su expareja y a la madre de esta el pasado sábado 11 de octubre del 2025.

La Policía busca en este momento confirmar la identidad del cadáver —por vías periciales y reconocimiento directo de familiares— del cual no se tienen todos los restos. Asimismo, se analizan las imágenes de seguridad de la terminal para determinar con precisión si el pasajero de aquella tarde es Laurta y, con ayuda de las cámaras del sistema de monitoreo provincial, se están estudiando los movimientos del vehículo de Palacio para reconstruir su recorrido, según medios locales. Si se confirma la hipótesis de las autoridades, Palacios podría haber sido la primera víctima del feminicida, quien lideraba una red que desacreditaba las denuncias de violencia de género y las políticas feministas en general.

