Sam fue miembro fundador de la banda, que inició su trayectoria en 1996. Desde entonces, sus canciones han sido un éxito rotundo entre los amantes del género, siendo ‘Rollin’, ‘Break Stuff’ y ‘My Way’ algunas de las más populares.
Sam Rivers, el bajista de la banda de rock Limp Bizkit, ha fallecido a la edad de 48 años de edad, según comunicó el grupo musical a través de sus redes sociales.
“Hoy perdimos a nuestro hermano. A nuestro compañero de banda. A nuestro latido. Sam Rivers no era solo nuestro bajista, él era pura magia. El pulso detrás de cada canción, la calma en el caos, el alma en el sonido”, reza la declaración.

Sam fue miembro fundador de la banda, que inició su trayectoria en 1996. Desde entonces, sus canciones han sido un éxito rotundo entre los amantes del género, siendo ‘Rollin’, ‘Break Stuff’ y ‘My Way’ algunas de las más populares.
En el 2015, el bajista tuvo que retirarse de los escenarios, luego de presentar problemas de salud relacionados al consumo excesivo de alcohol. Posteriormente, recibió un trasplante de hígado y se reincorporó al grupo en el 2018. No se informó sobre la causa de su fallecimiento.

Fred Durst, Wes Borland, su primo John Otto y DJ Lethal firmaron el comunicado al pie del posteo, no sin antes enaltecer su legado: “Era una persona única en la vida. Una auténtica leyenda de leyendas. Y su espíritu vivirá por siempre en cada ritmo, cada escenario, cada recuerdo”.
DJ Lethal, responsable del sampler en Limp Bizkit, sumó un pedido de respeto para la familia del difunto y la banda. “¡Dale a Sam sus flores y toca las líneas de Sam Rivers todo el día! Estamos en shock. ¡Descansa en el poder mi hermano! Vivirás a través de tu música y las vidas que ayudaste a salvar con tu música, trabajo de caridad y amistades”, expresó el artista.

En el libro Raising Hell: Backstage Tales From The Lives Of Metal Legends (Levantando el infierno: El detrás de escena de la vida de las leyendas del metal), Rivers relató que abandonó Limp Bizkit en 2015 debido a una grave enfermedad hepática causada por el alcoholismo, que lo llevó a necesitar un trasplante de hígado en 2017. Según su testimonio, enfrentó recaídas antes de recuperar la estabilidad tras la cirugía.
En una entrevista con Loudwire, el bajista contó que los médicos le advirtieron que debía dejar de beber o enfrentaría la muerte. Tras recibir el trasplante de hígado, el músico decidió cambiar radicalmente su estilo de vida y centrarse en la recuperación.

Durante la ausencia de Sam Rivers, las funciones de bajista en las presentaciones en vivo de Limp Bizkit fueron asumidas por Samuel Gerhard Mpungu y Tsuzumi Okai, hasta el regreso de Rivers a la banda en 2018.
Contra todo pronóstico, Rivers regresó a la banda y llenó de emociones a los fanáticos del metal. A través de su perfil en Instagram, el músico subía fotos de los shows en los que participaba junto a sus amigos sobre el escenario. Las imágenes compartidas eran tanto de recitales nuevos como viejos.

