“Las dos fallecidas tenían denuncias, ambas por explotación sexual infantil y por secuestro”, dijo Laurta sobre las dos mujeres a las que habría asesinado brutalmente
El hombre acusado de matar a su expareja y a su exsuegra, en un doble feminicidio que ha conmocionado a Argentina, lanzó una indignante declaración antes de comparecer frente a los tribunales provinciales de la provincia de Córdoba, Argentina.
“Las dos fallecidas tenían denuncias, ambas por explotación sexual infantil y por secuestro”, dijo Laurta sobre las dos mujeres a las que habría asesinado brutalmente, antes de secuestrar a su hijo de seis años de edad e intentar huir a su país de origen, Uruguay.

Al ser cuestionado por la prensa sobre los asesinatos de Luna Giardina, su expareja, y de su exsuegra, Mariel Zamudio, el sospechoso del doble feminicidio respondió: “Hice todo lo necesario para rescatar a mi hijo“.

“Estoy en paz porque mi hijo ahora está a salvo“, agregó Laurta, quien también es investigado como sospechoso del homicidio y desmembramiento del taxista Martín Sebastián Palacio, reportado como desaparecido desde el pasado martes 7 de octubre del 2025 y cuyos restos aparecieron sin la cabeza ni las manos. El día que la policía detuvo al presunto autor del doble feminicidio en un hotel, hallaron la billetera del chofer en la habitación.

Hoy, con chaleco antibalas y un casco, Laurta fue trasladado bajo un fuerte dispositivo de seguridad desde la ciudad de Gualeguaychú, donde permanecía detenido tras su captura, hasta la ciudad de Córdoba. La prensa local destaca que en las próximas horas será investigado por la Fiscalía de Género.

Varones unidos
La causa también tiene una arista controversial. El investigado hacía constantes declaraciones contra los feminismos y las políticas con perspectiva de género, por lo que difundía mensajes abiertamente misóginos a través de una organización denominada “Varones unidos”.

A través de esa plataforma, el presunto feminicida incluso acudió a eventos del parlamento uruguayo con la tesis de que la violencia de género no existía y que las mujeres denunciaban falsamente a sus parejas para quitarles a sus hijos. De hecho, aseguraba que ese era su propio caso.

En 2022, Giardina logró escapar junto con su hijo pequeño desde Montevideo, la capital de Uruguay—donde vivía con Laurta— hasta la ciudad argentina de Córdoba. Ya con su familia, la mujer denunció que él abusaba sexualmente de ella, le prohibía trabajar, le impedía tener redes sociales, y la maltrataba físicamente hasta que una vez intentó ahorcarla.

Ya en su país, Giardina logró protección judicial, incluido un botón antipánico por si Laurta violaba la restricción perimetral que se le había impuesto. En medio de la situación, él intensificó una campaña en redes para acusar que “la justicia feminista de Córdoba” mantenía a su hijo “secuestrado” en Argentina, ya que él no podía tener contacto con el menor.
