Esto se desprende del texto de un decreto de estado de emergencia vigente desde el sábado, pero publicado ayer lunes 5 de enero del 2026.
La policía venezolana debería encontrar y arrestar a cualquiera que haya ayudado a Estados Unidos en la captura de Nicolás Maduro, el pasado sábado 3 de enero del 2026 de madrugada, durante un operativo estadounidense.
Esto se desprende del texto de un decreto de estado de emergencia vigente desde el sábado, pero publicado ayer lunes 5 de enero del 2026.

Los medios estadounidenses informaron durante el fin de semana que una fuente de la CIA dentro del gobierno venezolano monitoreó el paradero de Maduro en los días previos a la operación, citando a personas informadas.
El texto completo del decreto fue difundido a través de comunicados oficiales emitidos tras la operación militar del pasado sábado 3 de enero del 2026 que capturó a Maduro y su mujer, Cilia Flores, y lo llevo a Nueva York para ser juzgados por narcotráfico.

Según los reportes y el documento oficializado por el Gobierno de Venezuela (en funciones tras la captura), el decreto establece un Estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional
El decreto ordena la implementación inmediata de todos los planes de defensa nacional en estricto apego a la Constitución, la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción y la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación.

El texto faculta a los Órganos de Dirección para la Defensa Integral (ODDI) y a los cuerpos de seguridad para identificar, localizar y capturar a cualquier ciudadano que haya colaborado con potencias extranjeras. El gobierno califica la operación estadounidense como una “agresión imperialista” y una “violación de la soberanía“, por lo que cualquier ayuda interna se procesa bajo cargos de traición.
El artículo principal declara el paso inmediato a la “lucha armada” para proteger las instituciones republicanas y los derechos de la población frente a lo que denominan una “guerra colonial“.

Restricción de garantías y movilización
El decreto ordena el despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación en todos los estados y municipios, permitiendo controles estrictos sobre la movilidad y la seguridad interna para neutralizar posibles “focos de traición” o espionaje.
Y autoriza al Estado a tomar control absoluto de refinerías, sistemas eléctricos y puertos, permitiendo la requisa de bienes y servicios privados si se consideran necesarios para la defensa nacional

El soplón de la CIA
La orden de arresto específica responde a las filtraciones en medios estadounidenses sobre una fuente interna (un “activo” de la CIA dentro del círculo de Maduro) que habría facilitado las coordenadas exactas para la incursión de la Fuerza Delta.
El decreto utiliza este argumento para justificar una purga y búsqueda activa dentro de las instituciones del Estado, bajo la premisa de que la seguridad nacional ha sido comprometida por “agentes infiltrados“.

Este tipo de discurso combativo por parte de las autoridades venezolanas a cargo del pais tras la caída de Maduro encontraron en Donald Trump una seria advertencia. Si la presidenta en funciones no colabora con Estados Unidos “su suerte será peor que la de Maduro”.
Dicho esto, la presidenta interina Delcy Rodríguez emitió un comunicado el domingo, invitando a Estados Unidos al diálogo.
