En un suburbio de Perth (Australia), una pareja fue hallada muerta junto a sus dos hijos adolescentes con autismo en lo que la Policía investiga como un cuádruple asesinato-suicidio ocurrido el pasado viernes 30 de enero del 2026, según informaron medios locales.
Los cuerpos de los padres, the Maiwenna Goasdowe, 49 años de edad, and Jarrod Clune, 50 años de edad, y de los jóvenes, Otis de 14 años de edad y Leon de 16 años de edad, fueron hallados en su domicilio.

Un cuidador con una visita programada llegó a la casa en la mañana y encontró en la puerta una nota con advertencias como “no entrar” y “llamar a la Policía”. Los agentes acudieron al lugar y hallaron los cuatro cadáveres; no se encontraron armas y no existían antecedentes de violencia doméstica.
Padres “agotados”
Amigos y una exasistente de los adolescentes afirmaron que los padres estaban “agotados” y que la familia había sido “abandonada” por el Plan Nacional de Seguro de Discapacidad (NDIS, por sus siglas en inglés). Una cuidadora aseguró que recientemente se les había recortado la financiamiento, lo que había aumentado la presión sobre unos padres que cuidaban de sus hijos a tiempo completo.

Maddie Page, extrabajadora de apoyo, declaró que los padres quizás sintieron que “no tenían otra opción”, a pesar del “amor y la resiliencia” que mostraban hacia sus hijos. Rindió homenaje a los adolescentes y a la “dedicación constante y profundo amor” de la pareja, y cerró su mensaje con una petición: “Que descansen en paz juntos como familia. NDIS: hagan las cosas mejor“.

Los investigadores hallaron una segunda nota en la vivienda que, según los medios, sugería cierta planificación y que la decisión de los padres había sido conjunta, e incluía indicaciones sobre sus finanzas tras el fallecimiento. El NDIS emitió un comunicado expresando sus “más profundas condolencias” y señalando que colaborará con las autoridades en la investigación.
