Jlena Musella y Giuseppe Musella
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El agresor, identificado como Giuseppe Musella, de 28 años de edad, se presentó ante la Policía acompañado por su abogado tras ser buscado durante varias horas para esclarecer los hechos. Allí confesó haber atacado a su hermana Jlenia Musella, aunque aseguró que no tuvo intención de matarla.

Un trágico caso de violencia intrafamiliar estremeció el barrio de Ponticelli, en la ciudad italiana de Nápoles, donde una mujer de 22 años de edad fue asesinada con una puñalada por su hermano mayorinformó este jueves la agencia italiana de noticias Ansa.

El agresor, identificado como Giuseppe Musella, de 28 años de edad, se presentó ante la Policía acompañado por su abogado tras ser buscado durante varias horas para esclarecer los hechos. Allí confesó haber atacado a su hermana Jlenia Musella, aunque aseguró que no tuvo intención de matarla.

Según algunas versiones de medios locales, el hermano descansaba en el apartamento que compartía con Jlenia cuando esta puso música a alto volumen, provocando una discusión que derivó en fuertes palabras y golpes.

No obstante, Giuseppe relató que la discusión se produjo después de que su hermana pateara a su perro por haber orinado en el suelo. Aunque la situación parecía haberse calmado en un primer momento, el llanto del animal reavivó la ira del hombre, desatando un enfrentamiento que escaló a violencia física y terminó con una puñalada fatal en la espalda de la joven.

“No quiero un abogado, quiero ir a la cárcel”

La víctima fue trasladada por su propio hermano a un hospital, donde los médicos la declararon muerta. Las autoridades le imputaron un delito de homicidio voluntario agravado y actualmente está en prisión preventiva a la espera de audiencia judicial. “Mi vida terminó con la de mi hermana. No quiero un abogado, quiero ir a la cárcel. Solo espero que el juez me dé la pena máxima”, comentó Giuseppe a los agentes que lo arrestaron.

De acuerdo con medios locales, los hermanos son hijos de Antonio Circone, un conocido jefe mafioso, aunque habían cambiado su apellido. Actualmente, el padre cumple condena por delitos graves, incluidos asesinato y tráfico de drogas en la zona de Ponticelli, un barrio obrero surgido tras el terremoto de 1980, que con los años se convirtió en un bastión del crimen organizado.

Jlenia, como se supo más tarde, estaba implicada en una estafa con un anciano: recientemente había contratado a un abogado napolitano para su defensa. 

La familia Musella vive en Via Chiaro di Luna, en el barrio de Conocal, un conjunto de viviendas sociales construido tras el terremoto de 1980. Es una zona degradada y problemática, donde el narcotráfico y la presencia de la Camorra lastran la vida de sus residentes. 

Por Redacción Cuaima Team

Redacción CuaimaTeam