Los investigadores creen que pudo ser víctima de un ritual conocido como ‘Muti’, que implica el uso de partes humanas en prácticas de brujería
Una tragedia oscura ha rodeado las vacaciones de Lorna McSorley y su pareja, Leon Probert, quienes viajaron desde el condado de Devon, Reino Unido, a Sudáfrica, para disfrutar de un viaje de 2 semanas que incluía una visita al famoso Parque Nacional Kruger. Sin embargo, lo que comenzó como una aventura se tornó en horror, dado que las autoridades creen que Lorna fue asesinada, presuntamente para utilizar partes de su cuerpo en un ritual de brujería.
Según informa el medio británico Metro, la pareja se registró en el hotel Ghost Mountain Inn el pasado 27 de septiembre del 2025, donde comenzaron su estancia en el país. Las grabaciones de las cámaras de seguridad muestran que salieron a caminar en horas de la tarde para explorar la belleza natural del lugar. Después de unos 30 minutos, Probert decidió regresar, dejando a Lorna con un mapa para que pudiera completar una caminata circular de unos 5 kilómetros hacia un lago cercano.

Sin embargo, Lorna nunca regresó. La última persona en verla fue el granjero Koos Prinsloo, quien relató que parecía “relajada” cuando le pidió direcciones y mostró su mapa. 90 minutos después de que debiera haber vuelto del paseo, Probert dio la alarma y las autoridades comenzaron a buscarla. A pesar de los esfuerzos de agricultores, voluntarios, perros y drones, no se encontró rastro alguno de la mujer de 71 años de edad.
Los investigadores creen que pudo ser víctima de un ritual conocido como ‘Muti’, que implica el uso de partes humanas en prácticas de brujería. Esta tradición, que tiene raíces en la cultura zulú, es llevada a cabo por curanderos locales, conocidos como ‘inyangas‘, que prescriben medicamentos elaborados a partir de plantas y otros productos naturales. Sin embargo, el uso de partes humanas ha sido condenado por grupos tradicionales, ya que va en contra de las creencias aceptadas.
La zona cercana donde se alojaban McSorley y Probert, Mkuze, es conocida por tener un mercado de Muti y varios lugareños han advertido sobre los riesgos relacionados con esta práctica, mencionando que decenas de personas, incluidos niños, han desaparecido en circunstancias similares.
Hasta el día de hoy, lunes 9 de febrero del 3026 el mapa es lo único que se encontró de la Sra. McSorley, ya que nunca regresó de la caminata.
Muti, que deriva de la palabra zulú Umuthi, es una medicina elaborada a partir de plantas y otros productos naturales.
La medicina, que se practica especialmente en las regiones del norte de Sudáfrica, como KwaZulu-Natal, es prescrita por inyangas o “curanderos” y puede incluir partes humanas tomadas mediante los llamados “asesinatos Muti”.
Las partes del cuerpo no suelen ser buscadas por los propios curanderos, sino a través de una red de exploradores.
Entre las ciudades con un mercado Muti se encuentra Mkuze, que estaba cerca de donde se alojaban la Sra. McSorley y el Sr. Probert antes de su desaparición.
El señor Probert, de 81 años de edad, dice que se siente culpable por dejar a su pareja durante el paseo.
Dijo: ‘Me siento culpable porque si no hubiera regresado al hotel y me hubiera quedado [en el paseo] con ella, lo más probable es que no hubiera pasado nada.
La Sra. McSorley también llevaba consigo una tarjeta bancaria que nunca utilizó

