Un hombre ingresó a robar a una librería en Argentina y amenazó con matar a una clienta, pero terminó reducido y golpeado por un grupo de cuatro mujeres.
El delincuente se acercó por detrás a una de ellas y le apoyó un objeto en la espalda, simulando que era un arma.

“Dame todo que la quemo”, le dijo a una de las trabajadoras. Sin embargo, la situación cambió cuando la rehén se dio cuenta de que el objeto era un celular y sacó al agresor del local a golpes con la ayuda de otras clientas.