Jesse Mack Butler, de 18 años de edad, que había sido arrestado en marzo del 2025, llegó a un acuerdo con la Justicia a mediados de octubre del 2025 que le permitió evitar la cárcel y, en su lugar, realizar un año de servicio comunitario y comprometerse a asistir a terapia.
Residentes de la ciudad de Stillwatter, en el estado de Oklahoma, Estados Unidos, salieron a las calles el pasado miércoles 5 de noviembre del 2025 luego de que un juez dejara en libertad a un joven, de una prominente familia local, que enfrentaba 78 años de prisión por estrangular y agredir sexualmente a dos jóvenes, recogen medios locales.
Jesse Mack Butler, de 18 años de edad, que había sido arrestado en marzo del 2025, llegó a un acuerdo con la Justicia a mediados de octubre del 2025 que le permitió evitar la cárcel y, en su lugar, realizar un año de servicio comunitario y comprometerse a asistir a terapia.

Inicialmente, el joven jugador de béisbol, que al momento de cometer los delitos tenía 17 años de edad, fue acusado como adulto y se le imputaron diez cargos por delitos graves, entre ellos violación, intento de violación y lesión doméstica contra dos adolescentes de 16 años de edad. Sin embargo, la jueza Susan C. Worthington le otorgó posteriormente el estatus de delincuente juvenil y un acuerdo de culpabilidad que permitió la decisión final del tribunal.

Indignación en la comunidad
Alrededor de un centenar de personas se concentraron el miércoles 5 de noviembre del 2025 frente al juzgado de Stillwater para protestar contra el acuerdo alcanzado. Los familiares y defensores de las víctimas sostienen que Butler quedó en libertad debido a la influencia de su familia en la ciudad. Su padre es el exdirector de operaciones del equipo de fútbol americano de la Universidad Estatal de Oklahoma.

“¿Pasar de más de 75 años de prisión a unas 100 horas de servicio comunitario? Eso es sumamente sospechoso“, dijo al respecto el representante estatal republicano Justin Humphrey

Las agresiones a las adolescentes se produjeron a principios del año 2024, cuando las dos salían con el deportista. Una de las víctimas declaró que Butler la violó repetidamente y la estranguló cuando ella intentó oponerse. Un médico constató que habría muerto si la asfixia hubiera durado otros 30 segundos. Posteriormente, se encontró un video del ataque en el teléfono celular del joven.
La otra víctima declaró que también la habían estrangulado hasta que perdió el conocimiento. Posteriormente, la policía encontró en el teléfono de Butler un vídeo en el que se le veía estrangulando a la niña.

El representante estatal de Oklahoma, Justin JJ Humphrey (republicano de Choctaw), declaró en el programa “Banfield” del medio News Nation que toda la saga demostraba que el sistema judicial era “corrupto”.
“¿Cómo diablos llegó este juez a esto?”, dijo.
“Si eso no te motiva, algo anda mal.”
“Las leyes existen, pero ¿qué se hace cuando no se cumplen? ¿Acaso esto suena a justicia?”, añadió.
