Esta guerra ha sido un gran problema para Trump que de seguro subestimó la capacidad de respuesta de los persas
En medio de la agresión estadounidense-israelí contra Irán, analistas de distintas partes del mundo se pronuncian sobre los errores cometidos por el presidente de EE.UU., Donald Trump, al lanzar esta campaña militar.
Según The New York Times, Washington y Tel Aviv iniciaron la ofensiva basándose en la expectativa de que, en los primeros días, se produciría en la República Islámica un levantamiento interno capaz de derribar al poder. El diario destaca que tal idea fue un “error de cálculo clave” en los preparativos del conflicto, que ya ha entrado en su cuarta semana y se ha extendido por varios países de Oriente Medio.

Fuentes estadounidenses e israelíes señalaron a NYT que el jefe del Mossad, David Barnea, presentó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y a altos cargos de la Administración de Trump un plan, según el cual los servicios de inteligencia podrían movilizar en cuestión de días a la oposición iraní para desencadenar disturbios y actos de rebelión e incluso provocar el colapso del Gobierno de la República Islámica.

Netanyahu aceptó esta estrategia y la utilizó para convencer a Trump de que un cambio poder en el país persa era un objetivo realista usando una combinación de asesinatos selectivos de dirigentes iraníes al inicio de la guerra y operaciones de inteligencia para alentar una revuelta masiva. No obstante, el esperado levantamiento no llegó.

En este contexto, el medio apunta que, en la antesala del ataque de Estados Unidos e Israel, Trump restó importancia a los riesgos para los mercados energéticos, al considerarlos como una preocupación a corto plazo que no debía eclipsar la misión de descabezar al Gobierno iraní.
