El caso generó amplia repercusión en Portugal y Francia desde el pasado martes 19 de mayo del 2026 por la noche, cuando hallaron a los menores con mochilas que contenían comida y agua, pero sin documentos de identidad
Un tribunal portugués ordenó prisión preventiva para una mujer francesa de 41 años de edad, Marine Rousseau, y su pareja, Marc Ballagriga, de 55 años de edad, acusados de abandono, puesta en peligro y agresión agravada contra dos niños de 4 y 5 años de edad que fueron encontrados llorando a la vera de una carretera cerca de Alcácer do Sal, unos 100 kilómetros al sur de Lisboa, según informó el medio francés Le Monde.
El caso generó amplia repercusión en Portugal y Francia desde el pasado martes 19 de mayo del 2026 por la noche, cuando hallaron a los menores con mochilas que contenían comida y agua, pero sin documentos de identidad. Las autoridades portuguesas arrestaron a la pareja el pasado jueves 21 de mayo del 2026, después de que Francia emitiera una orden europea de detención tras la denuncia presentada por el padre de los niños el 11 de mayo del 2026.

Rousseau residía con los menores en Colmar, al este de Francia, a más de 2.000 kilómetros de donde aparecieron, mientras el padre tenía un régimen de visitas limitado y supervisado. La madre del conductor que encontró a los hermanos les dijo a medios portugueses que, según relató uno de ellos, ambos habían sido vendados y enviados a buscar un juguete escondido, pero que, al quitarse las vendas, su mamá y el vehículo ya no estaban.

La investigación incorporó, además, nuevas acusaciones. CNN Portugal reportó que imágenes de videovigilancia de un café en la zona de Alcácer do Sal presuntamente muestran a Bellagriga sujetando con violencia de los brazos a uno de los chicos. Las imágenes sustentaron la acusación de agresión agravada, presentada por el Ministerio Público.

Rousseau optó por no declarar durante los interrogatorios, mientras que su pareja sí lo hizo. Las autoridades indicaron que los menores continúan bajo el cuidado de una familia de acogida en la región de Setúbal, mientras se determina si el proceso judicial se desarrollará en Portugal o Francia.

