El periodista mexicano Luis Chaparro también aseguró que el operativo fue encabezado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés)
El periodista mexicano Luis Chaparro publicó fotos inéditas de la polémica detención de los narcotraficantes Ismael ‘El Mayo’ Zambada y Joaquín Guzmán López, ocurrida en julio de 2024, y que provocó un conflicto diplomático entre México y EE.UU.
En las imágenes, que se dieron a conocer en el canal de YouTube Pie de Nota, se puede ver cómo Zambada —vestido con un jean, zapatillas y camiseta azul— baja las escalinatas de una avioneta y es custodiado por presuntos agentes federales. Lleva las manos libres.

Otra fotografía muestra a Guzmán López, hijo de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, el exlíder del Cártel de Sinaloa que cumple pena a cadena perpetua en EE.UU., cuando ya había bajado del avión. A diferencia de Zambada, aparece con las manos esposadas en la espalda y un agente lo sujeta por detrás.
Chaparro también aseguró que el operativo fue encabezado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), lo que representa una novedad, ya que durante casi dos años el Gobierno de EE.UU se ha negado a brindarle a México toda la información relacionada con esta histórica captura.

¿Forcejeos?
El periodista agregó que la aeronave en la que viajaron los dos narcotraficantes desde México hacia EE.UU. fue operada inicialmente en Colombia en los años 70, y que para este último vuelo se le clonaron tanto la placa de identificación, como los números de serie del motor. Además, borraron los registros de vuelos anteriores, le removieron luces para que no fuera detectada y se le instaló un sistema especial de combustible, con el fin de que no tuviera que hacer una escala para abastecerse.
“En la parte central del interior, donde se encuentran los asientos largos, se observan marcas de forcejeo, tallones de zapatos en el asiento, las ventanas tronadas a golpes, el respaldo quebrado de algunos de los asientos”, detalló.

Entre las fotografías, destacan las que muestran las papas fritas, dulces, refrescos y toallas húmedas descartables que llevaban los narcotraficantes, y que permanecen custodiadas como evidencia.
¿Qué pasó?
El 25 de julio de 2024, la noticia de que Zambada y Guzmán López habían sido detenidos provocó una conmoción en México y en el extranjero, ya que ‘El Mayo’ tenía 76 años de edad y casi no existían fotografías suyas, a pesar de que era uno de los líderes más importantes del Cártel de Sinaloa. Su captura inició una fuerte guerra interna, que dejó cientos de víctimas.

La DEA ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por la captura de ‘El Mayo’, quien ese día se hizo mundialmente famoso gracias a un operativo que desató la tensión política entre los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Joe Biden, y que hoy continúa en las administraciones de Claudia Sheinbaum y Donald Trump.
Desde entonces, el reclamo del Gobierno mexicano es que EE.UU. actuó solo, sin informarle sobre un operativo cuyos detalles se mantienen en el misterio, lo que implica una acción ilegal por la acción de agentes extranjeros no autorizados. De ahí la importancia de las imágenes que dio a conocer Chaparro.

Dudas
Hasta hoy, solo se sabe que ‘El Mayo’ viajó en un avión que partió de Culiacán (Sinaloa), junto con Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de ‘El Chapo’. Al aterrizar en un aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, ambos fueron detenidos.
Lo que se desconoce es cómo y quiénes planeron y llevaron a cabo el operativo. La administración Biden no le informó nada a López Obrador, ni detalló cuáles fueron las agencias involucradas.

La versión más extendida es que Guzmán López pactó con agencias de EE.UU. para engañar a ‘El Mayo’, meterlo al avión, secuestrarlo y entregarlo a las autoridades de ese país para que él y su hermano, Ovidio Guzmán López, quien fue extraditado a territorio estadounidense, negociaran con las autoridades de ese país para convertirse en colaboradores de la justicia y testigos protegidos, lo que les permitiría reducir sus penas.
La tesis del secuestro la confirmó el propio Guzmán López en diciembre del 2025 cuando selló un acuerdo de culpabilidad en el que reconoció que había sedado a Zambada para llevarlo a EE.UU.
