Una niña de la ciudad iraní de Tabriz sorprende con la maña que se da a la hora de desensamblar y volver a poner en orden combativo un fusil automático Kaláshnikov.
En todo el proceso tarda tan solo 20 segundos.

Una niña de la ciudad iraní de Tabriz sorprende con la maña que se da a la hora de desensamblar y volver a poner en orden combativo un fusil automático Kaláshnikov.
En todo el proceso tarda tan solo 20 segundos.
