El luchador brasileño de jiu-jitsu Lucas Portela Fontana Gomes, de 32 años de edad, fue detenido tras una serie de amenazas y agresiones contra vecinas de un edificio en Maracaná, Río de Janeiro, Brasil, la madrugada del pasado jueves 5 de noviembre del 2026, informan medios locales.
“Cuando intentó hacerme una llave mataleón, casi me desmayé, pero logré reaccionar. Fue en ese momento cuando clamé a Dios. Pensé: ‘Dios mío, ¿acaso voy a morir?’. Me estaba asfixiando”, contó a GloboNews.

Durante su audiencia de custodia, ayer sábado 7 de noviembre del 2026, Lucas admitió consumir marihuana, cocaína, ketamina y medicamentos controlados. Previamente había reconocido el uso de esteroides anabólicos.
El juez escribió en el acta que el detenido “no aparenta tener ningún trastorno mental”.

Durante la intervención policial, intentó arrebatar el arma a un agente y fue herido de bala en las piernas. Incluso herido, continuó resistiendo y trató de subir las escaleras del edificio, siendo finalmente inmovilizado con una pistola eléctrica.
Un empleado del edificio declaró que Lucas tenía un “perfil problemático” y “propensión a armar pelea sin razón”, además de escuchar música alta, hacer griterío y provocar a las personas.
La policía investiga reportes de comportamientos agresivos en gimnasios. Lucas permanece detenido en la Cárcel de Benfica.

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