En parte del manifiesto, Allen acusa a Trump y varios de su equipo de ser Pedófilo, violador y de tener las manos llenas de sangre
Durante la emisión del programa de tv ‘60 Minutes’ del canal estadounidense CBS, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó de forma tajante ser “un pedófilo“, cuando la periodista Norah O’Donnell le interpeló sobre los apelativos contenidos en el manifiesto del atacante del tiroteo ocurrido la noche del pasado sábado 25 de abril del 2026 en el hotel Washington Hilton, durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca.
“No soy un pedófilo. Disculpa. Disculpa. No soy un pedófilo“, afirmó, esgrimiendo que lo están asociando con “cosas que no tienen nada que ver” con él, en referencia al caso del depredador sexual fallecido Jeffrey Epstein. “Fui totalmente exonerado”, añadió.

En el tramo más tenso de la conversación, Trump atacó a la entrevistadora con insultos y repudió que leyera el manifiesto del sospechoso en directo. “No deberías estar leyendo eso en ’60 Minutes’. Eres una desgracia. Pero adelante. Terminemos la entrevista“, dijo, antes de rematar: “Eres una vergüenza”.
- El nombre de Trump figura en varios documentos del caso Epstein, siendo mencionado en una serie de asuntos inquietantes que involucran a menores de edad, como el de una niña de entre 13 y 14 años de edad que, supuestamente, habría sido obligada a practicarle sexo oral.
- Al mismo tiempo, esos documentos señalan que las menores eran sometidas a pruebas de “estrechez” mediante tocamientos. “Se midió la vulva y la vagina de las niñas, introduciendo un dedo, y se las clasificó según el grado de estrechez”, se lee en el archivo EFTA01660679.
- El propio mandatario ha rechazado en reiteradas ocasiones su implicación en las acciones delictivas del depredador sexual Jeffrey Epstein y de su cómplice y expareja, Ghislaine Maxwell, quien cumple una sentencia de 20 años de prisión por tráfico sexual y espera obtener el perdón judicial de Trump. En este contexto, afirmó que el fallecido financiero conspiró en su contra con el objetivo de perjudicarlo políticamente y provocar su derrota electoral, o “algo peor”.
- Por otra parte, no hay pruebas públicas de que el FBI considere creíbles las acusaciones contra Trump contenidas en esos documentos, mientras el Departamento de Justicia ha declarado que dichas acusaciones eran falsas.
