Michael Glantz, el hombre que se viralizó por mostrarse imperturbable mientras un tiroteo desataba el caos en la cena del presidente de EE.UU., Donald Trump, explicó que no se levantó de su silla porque prefirió ver lo que ocurría.
“De hecho sí que sentí un poco de miedo“, confesó después de contar que mientras evacuaban al mandatario, él decidió seguir comiendo burrata, pepinos y un poco de queso, “no puré de papas, como muchos dijeron”.
