El hijo de dos altos diplomáticos noruegos investigados por sus vínculos con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein fue hallado muerto el pasado miércoles 28 de abril del 2026 tras haberse suicidado, informan medios locales.
Edward Juul Rod-Larsen, de 25 años de edad, falleció tres días después de que las Policías francesa y noruega abrieran una investigación conjunta sobre sus padres, Mona Juul y Terje Rod-Larsen, por corrupción.

Documentos del Departamento de Justicia de EE.UU. revelan que Epstein heredó 5 millones de dólares a cada uno de sus hijos, incluido Edward, en su testamento. No obstante, nunca recibieron el dinero asignado.
El joven había sido mencionado en diversas ocasiones en la prensa noruega en relación con el escándalo. Se informa que, en 2011, sus padres lo llevaron a la isla privada de Epstein cuando él tenía aproximadamente diez años de edad.

En un comunicado emitido por los abogados de los diplomáticos, se atribuyó el suicidio de su hijo a las especulaciones sobre sus vínculos financieros con Epstein. Los representantes legales denunciaron “meses de atención mediática que han dejado de ser críticas y se han vuelto sospechosas, especulativas y, en ocasiones, ilimitadas”.
Matrimonio envuelto en el escándalo
Mona Juul renunció a su cargo como embajadora de Noruega en Jordania e Irak en febrero del 2026, en medio del escándalo, mientras que su esposo, quien fue presidente del Instituto Internacional de la Paz, también enfrenta acusaciones de grave corrupción. Ambos niegan haber cometido delitos, pero admiten haber tenido contacto extensivo con Epstein.
Este no es el primer caso de figuras noruegas implicadas en la investigación del delincuente sexual. Uno de los mayores daños a la reputación se ha visto en la familia real noruega, dado que la princesa heredera Mette-Marit mantuvo durante varios años correspondencia estrecha con el financista y visitó sus propiedades en EE.UU.
