En Rumanía, un turista resultó gravemente herido tras ser atacado por una osa en una carretera.
El hombre detuvo su coche para lanzar comida al animal y a su cría por la ventanilla. De repente, la osa se levantó sobre sus patas traseras y se abalanzó contra él.

Al intentar protegerse el rostro, el conductor sufrió una brutal lesión en el brazo y tuvo que ser operado de urgencia.
Este dramático incidente recuerda que alimentar a la fauna salvaje es una práctica extremadamente peligrosa.