Al menos nueve personas resultaron heridas tras el choque entre un autobús y un taxi en la ciudad rusa de Krasnoyarsk.
Una cámara de seguridad captó al auto cruzándose bruscamente desde el carril izquierdo, lo que provocó que el bus lo impactara y se estrellara contra un poste.

El taxista, que regresaba a casa tras su turno nocturno, resultó ileso y admitió su culpa en el siniestro.
El estado de los pasajeros del autobús se considera de gravedad media.