Un microbús se incendió en un estacionamiento de Solnechnogorsk, provincia de Moscú, y las llamas empezaron a alcanzar a un automóvil estacionado junto a él.
Un vecino, que trabaja como bombero, vio la escena, se puso el uniforme para protegerse y salió corriendo para empujar el automóvil a mano hasta una zona segura.

Gracias a su intervención, el vehículo pudo salvarse de las llamas.