La tragedia comenzó en junio de 2017, cuando el menor desarrolló síndrome urémico hemolítico (SUH) tras comer un trozo de queso artesanal elaborado con leche cruda por una quesería de la localidad italiana de Coredo.
Mattia Maestri murió el pasado domingo 2 de agosto del 2026 a los 13 años de edad, después de haber permanecido en estado vegetativo durante nueve años a causa de una grave infección provocada por consumir queso contaminado con la bacteria ‘Escherichia coli’, informó su padre, Giovanni Maestri, citado el pasado lunes 3 agosto del 2026 por medios italianos.
La tragedia comenzó en junio de 2017, cuando el menor desarrolló síndrome urémico hemolítico (SUH) tras comer un trozo de queso artesanal elaborado con leche cruda por una quesería de la localidad italiana de Coredo. El SUH, especialmente peligroso en niños, puede ser causado por las toxinas Shiga producidas por ciertas cepas de ‘E. coli’.

Antes de que le diagnosticaran correctamente la infección, el niño fue sometido por error a una operación de apendicitis. Según su padre, una pediatra del servicio de urgencias infantiles se negó inicialmente a atenderlo. Poco después, Mattia entró en un estado vegetativo irreversible. Durante años, recibió hasta 47 medicamentos al día y llegó a sufrir decenas de crisis epilépticas.
La pediatra fue procesada por lesiones y por omisión de actos de su cargo. También fueron condenados por lesiones graves el expresidente de la quesería y el quesero responsable de la producción. Un juez impuso sanciones económicas y una indemnización para el menor y su padre, aunque este último la rechazó. Tras el caso, Giovanni Maestri impulsó una campaña de concienciación sobre los riesgos asociados al consumo de quesos elaborados con leche cruda y sobre la necesidad de reforzar la seguridad alimentaria.

queso de leche cruda
La dramática historia del pequeño Mattia comenzó el 5 de junio de 2017 , cuando probó un trozo de queso “Due Laghi“, producido por la quesería Coredo en Val di Non, elaborado con leche cruda. “Le encantó”, dijo su padre , un topógrafo de 51 años de edad, quien desde ese día ha luchado en los ámbitos político y judicial para obtener justicia para su hijo y contra la promoción de productos lácteos crudos sin advertencias
“La leche se recogía de los establos a través de una tubería que conducía al tanque del camión”, explicó Maestri. “Esa misma tubería, tras entrar en contacto con el estiércol, se sumergía en las tinas de la quesería”. La tubería, sucia de estiércol, se lavaba luego con la leche utilizada para elaborar los productos lácteos, lo que provocaba la contaminación.
