El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que la guerra contra Irán fue uno de los factores que contribuyeron a la derrota republicana en las elecciones legislativas de medio mandato, en una entrevista con The Wall Street Journal.
“No pienso en eso. Hice lo correcto. Lo hubiera vuelto a hacer”, insistió, y atribuyó parte de las dificultades electorales republicanas al aumento de los precios del petróleo, aunque expresó que el principal factor fue su ausencia en las boletas. “El mayor problema es que yo no estaba en la papeleta”, manifestó.

De acuerdo con tres altos funcionarios de países del Golfo citados por el medio MS Now, Trump informó a sus aliados en Oriente Medio acerca de la necesidad de preparase para una nueva, breve e intensa ronda de ataques contra la República Islámica, cuyo inicio estaba previsto para hoy 4 de noviembre del 2026, un día después de las elecciones.
Tanto el programa nuclear iraní como el supuesto apoyo de Teherán a grupos a los que Washington califica de “terroristas”, hacen parte central del pliego de exigencias planteadas por la Casa Blanca en las negociaciones para ponerle fin a la guerra. No obstante, de acuerdo con una reciente encuesta del Centro de Investigación Pew, aproximadamente dos de cada tres estadounidenses rechazan la manera como el Gobierno está gestionando sus acciones militares en Irán.