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El suyo es uno los casos macabros dejados por la última dictadura cívico-militar en Argentina (1976-1983), pero incluye un agravante de vínculo familiar entre el condenado y las víctimas.

El exmilitar represor argentino, Adolfo Donda, fue condenado a 15 años de prisión por la retención y ocultamiento de identitad de su sobrina durante la dictadura, la exdiputada Victoria Donda.

“Hoy condenaron a 15 años de prisión a mi tío, Adolfo Donda, por mi apropiación y ocultamiento de identidad. Aunque sigo sin saber dónde están mis padres, sé que desde hoy descansan en paz”, escribió la también extitular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), en las redes sociales.

Adolfo Donda

El suyo es uno los casos macabros dejados por la última dictadura cívico-militar en Argentina (1976-1983), pero incluye un agravante de vínculo familiar entre el condenado y las víctimas.

Victoria Donda es hija de María Hilda “Cori” Pérez y José Laureano Donda, que están desaparecidos desde que fueron secuestrados en marzo de 1977.

Por esas fechas, Pérez estaba embarazada y dio a luz a su pequeña en el terrorífico centro clandestino de detención de la antigua Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) de donde le fue arrebatada.

Victoria Donda se convirtió así en uno de los miles de bebés robados en esa época oscura

En su caso, no obstante, el agravante es que Adolfo Donda –un exmarino que fue parte del sistema represivo de la ESMA– es hermano de su padre.

Donda fue acusado de haber realizado el “traslado” de su cuñada secuestrada a los vuelos de la muerte. Según testimonió Alicia Ruscovsky, quien lo acusó de querer robarle su propia casa al pedirle la escritura bajo tortura, Donda le habría dicho:

“Esta es una guerra. Y en la guerra no se puede ser piadoso con el enemigo. No lo fui con mi propio hermano, que era monto. No lo fui con mi cuñada, que estuvo chupada como vos acá en la ESMA. Y fue trasladada, como lo vas a ser vos también si no hacés los deberes. No tuve ningún tipo de condescendencia ni culpa. Porque ésta es una guerra y ellos estaban en el otro bando. Es así la cosa: o ganamos nosotros o ganan ustedes. Así que más vale que vayas largando lo que tengas

Adolfo Donda hoy tiene 77 años y fue coautor del delito: colaboró en la apropiación de la niña por parte del prefecto Juan Antonio Azic, integrante también de la ESMA y actualmente en arresto domiciliario.

“Una flor a su tumba”

Adolfo Donda fue “partícipe necesario penalmente responsable del delito de sustracción de una menor de 10 años en concurso ideal con su retención y ocultamiento”, dice el fallo del Tribunal Oral Federal 6 de Buenos Aires.

El condenado recibió la pena en una cárcel de Buenos Aires, donde cumple cadena perpetua por varios crímenes de lesa humanidad cometidos en la ESMA.

Que quede claro: no son pobres abuelitos. Son represores que se apropiaron bebés y que secuestraron, mataron y desaparecieron a 30.000 personas con un plan sistemático de terror y tortura para instaurar un modelo económico desigual y entreguista. Lo que quieren volver hacer hoy”, escribió Victoria Donda.

La exdiputada recordó que sus padres están entre esas decenas de miles de desaparecidos. “Me encantaría poder llevarles una flor a su tumba, pero no sé dónde están. Hoy cierra este proceso para mí y seguiré luchando hasta que sepamos dónde están y que haya memoria, verdad y justicia”, escribió.

“Especialmente atroz”

En su alegato, la Fiscalía sostuvo que este “es un caso especialmente atroz“.

“A la atrocidad propia de toda apropiación de niñas y niños nacidos en cautiverio de sus madres en el marco del terrorismo de Estado (…), se suma que el acusado, como parte del sistema represivo, cometió estos delitos contra su propia familia, lo que lo convierte en un caso único en la historia de estos juicios”, dijo.

El ente acusador sostuvo además que el exmarino condenado “mostró su fidelidad a la Armada en crímenes cometidos contra su propia familia eso le valió asumir responsabilidades cada vez mayores dentro” de ese centro de detención clandestino.

Victoria Donda recuperó su identidad en 2004. Entre 2007 y 2019 fue diputada, y después durante tres años dirigió el Inadi, un organismo que fue cerrado el mes pasado por el gobierno del ultraliberal Javier Milei.

Milei, que siempre ha hecho comentarios abiertamente negacionistas de la magnitud del drama de la dictadura, ha levantado ampollas en buena parte de la sociedad argentina con esa decisión.

El ultraliberal asumió el poder con ganas de recortar todo lo que pueda del Estado. En campaña, negó que la dictadura militar dejara 30.000 desaparecidos (dijo que fueron 8.753), por lo que se le ha acusado de blanquear al represivo régimen militar.

Su vicepresidenta, Victoria Villarruel, llegó a insultar a los organismos de derechos humanos y a defender represores que cometieron crímenes de lesa humanidad, como secuestros, torturas, desapariciones, asesinatos y robo de niños.

Ella es hija de un exmilitar veterano de la Guerra de Malvinas y uno de los militares que participó en el “Operativo Independencia”  contra grupos guerrilleros, como el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

Hace poco, el Gobierno de Milei suprimió el programa televisivo de las Madres de la Plaza de Mayo, la asociación encargada de denunciar las desapariciones y apropiación de bebés robados durante la dictadura.

Adolfo Donda y Victoria Donda

Adolfo Donda

Por Redacción Cuaima Team

Redacción CuaimaTeam

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